La Tercera Jornada del 41° Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) fue dedicada no sólo a reflexionar sobre la responsabilidad de los empresarios y sobre la necesidad de conseguir una mejor distribución del ingreso, sino también para que los asistentes interactúen en Sesiones de Diálogo sobre los ejes temáticos desarrollados en el transcurso del Coloquio.
A continuación se incluye una síntesis de todas las exposiciones de las Sesiones Plenarias:
Sesión plenaria:
“Las responsabilidades de los empresarios”
Ricardo Arriazu (Ricardo Arriazu y Asociados)
- No es cierto que el mundo esté creciendo de la manera que dicen.
- No hay semejante expansión del crecimiento ni tampoco del ahorro mundial. Tampoco hay semejante expansión de la producción mundial
- Estamos en presencia de un ciclo alcista, eso es verdad, pero es sólo un ciclo.
- Si la Argentina no crece más de 5 por ciento de manera sostenida en el tiempo es absolutamente imposible resolver los problemas sociales que venimos arrastrando hace años.
- Las políticas públicas y de mercado no son sustitutas: deben operar en armonía.
- Las estrategias de desarrollo son suficientemente complejas como para estar teñidas de ideología.
- Un ambiente favorable a la inversión es la verdadera base para un crecimiento sostenible.
- ¿Cuál es el verdadero rol social de los empresarios?
- Ser empresarios en serio. Para ello, deberían dedicar sus esfuerzos a producir de la manera más eficiente, incrementando la productividad, maximizando las ganancias, generando empleo y cumpliendo con las leyes y las normas tributarias.
- No puede existir riqueza a la par de semejante pobreza. Si no hay crecimiento de toda la sociedad, no hay crecimiento sustentable.
- La responsabilidad social que tienen los empresarios es la de invertir y crecer. Si se confunde ese rol con el de ayuda, entonces esa misión se convierte en caridad.
- Cumplir con las leyes y normas y exigir su cumplimiento por parte de los demás (incluyendo el Gobierno).
- Participar del liderazgo del país.
- Los más necesitados tiene que ser ayudados.
- Ante tantos pedidos de aumentos salariales habría que recordar que la riqueza no sale del aire, no se inventa.
- Si no se invirtiera un centavo para crecer ni se retribuyera al capital, ni se transfiriera al exterior y todo el mundo ganara igual, el ingreso sería de 1.627 pesos mensuales ($ 21.148 al año).
- Si se toman en cuenta los desembolsos que el país debe hacer en obras y en el pago de la deuda, entonces esos números bajan a unos 1.100 pesos al mes por habitante ($ 14 mil anuales).
René Balestra (profesor universitario)
- La clase política ha producido una fenomenal defraudación y es la responsable de la crisis que hoy enfrenta la Argentina.
- Habría que recrear la aristocracia argentina, no como concepto de linaje, sino de una clase política y empresaria que responda por encima de las expectativas que generaron.
- Las aristocracias son siempre fundadoras y hoy el país sigue recibiendo los frutos de la generación del 80.
- Políticos y empresarios deben consolidar ese criterio fundacional, con el fin de responder por encima de las expectativas generadas en la sociedad.
- No es que hoy no haya generales y coroneles ambiciosos, sino que no hay motivos para golpes de Estado.
- En nuestro país ser profesor de Derecho Constitucional es tener sentido del humor porque nos consideran humoristas.
- La culpa por la crisis que estamos pasando no es culpa exclusiva de alguien en particular, sino que siempre es compartida.
- La culpa no es de los empresarios solamente, pero sí tienen su grado de responsabilidad.
- En todo caso, la responsabilidad mayor es de la clase política, porque ha sido elegida para responder a las expectativas.
- Las responsabilidades son tanto del oficialismo, cuanto de la oposición, pese a que ésta se ha diluido sobre todo por las consecuencias negativas del Pacto de Olivos.
- Hay que recuperar la aristocracia, pero no la aristocracia de los linajes.
Mariano Grondona (periodista)
- Para pasar del subdesarrollo al desarrollo hay tres caminos: la autocracia transitoria. la autocracia sustentable y la república democrática, que es la que permite el desarrollo económico.
- La Argentina no es subdesarrollada y el resto de Latinoamérica sí lo es. Nosotros tuvimos la oportunidad de conocer el desarrollo.
- La causa de nuestro des-desarrollo es política. Hay en la raíz un mal político en la Argentina. Porque después del año ´30 nosotros perdimos la democracia republicana y nunca más la recuperamos.
- España es una república y Chile es una república. En cambio, la Argentina no es más una república, ya que nosotros tenemos un fuerte residual autoritario. Padece de una suerte de anarquía autoritaria.
- Cada presidente que asume el poder piensa que inaugura un ciclo histórico y entonces se generan hiperpresidentes, que destruyen todo lo que hizo el anterior hiperpresidente. Luego, cada uno sigue su versión del capitalismo y por eso aparecen empresas que ganan y otras que pierden.
- Con el anterior hiperpresidente, una empresa corría el riesgo de ser seducida por la corrupción. Con el actual, tiene por delante el peligro de dejarse paralizar por el temor.
- La Argentina se puede dar el gusto de estallar cada 8 o 10 años, porque se da cuenta que nunca termina de caer. Cuando parecía que estábamos caídos, tuvimos la fuerte de que apareciera la soja.
- Se necesita un ciclo de crecimiento de al menos 20 años para dejar el subdesarrollo, un ciclo que vaya más allá de un período presidencial.
- Prefiero un sistema donde dos partidos mayoritarios acuerden un plan y se alternen en el poder, como ha ocurrido en Chile, Brasil y Uruguay.
- Los empresarios tienen que ser políticos, no hacer política porque tienen un enorme potencia de influencia en la sociedad que están usando de manera ínfima.
- Sesión plenaria “Propuestas para el desarrollo con equidad”
Jaime Crispi (Jefe Departamento de Estudios- Dirección de Presupuesto. Ministerio de Hacienda de Chile)
- Una de las grandes tareas de los gobiernos en materia social es darle estabilidad a la economía.
- En Chile, la pobreza se redujo desde 50 por ciento en 1987 a 18 por ciento en 2003. La distribución mejoró, pero la reducción de la brecha de ingresos responde en buena medida a subsidios sociales.
- los problemas existentes después de un período de alto crecimiento económico son: una distribución del ingreso muy desigual;
- se va agotando el crecimiento a base de reformas de mercado y
- hay evidencias de una insuficiente preparación para una futura etapa de crecimiento a base de innovación tecnológica.
- El modelo chileno está conformado por los siguientes elementos: una política fiscal prudente que sea acotadamente contracíclica, que ha aportado estabilidad a la economía, un sistema financiero que desde los 80 viene desarrollándose con prudencia y un a progresiva apertura comercial, que se inició con rebajas de aranceles y se ha profundizado con acuerdos con la UE, los EE.UU. y China.
- La desigualdad no la creó el modelo (económico), pero tampoco la ha resuelto.
- A diferencia de la Argentina, Chile nunca tuvo una “época dorada” en materia distributiva: siempre fue un país desigual.
- Buena parte de la desigualdad está basada en diferencias de calidad educativa.
- La investigación y desarrollo como porcentaje del PIB es más baja que en países de similar estructura productiva y alto crecimiento.
- Avanzar simultáneamente en crecimiento y desarrollo social requiere persistencia y gradualidad: no hay recetas mágicas.
- La estabilidad macroeconómica es fundamental, pero no suficiente.
- Agotadas las ganancias de crecimiento basadas en reformas de mercado, hay que crear ventajas competitivas dinámicas, en las que el capital humano comience a reemplazar a los recursos naturales como principal generador de rentas.
Leonardo Gasparini (UNLP)
- La redistribución de ingresos es un instrumento importante para evitar la inestabilidad política, la inseguridad, la desigualdad de oportunidades, el incremento de la pobreza y aún la corrupción.
- En los últimos 30 años la Argentina vivió un doble fracaso: de crecimiento económico y distributivo.
- La alta pobreza y la alta desigualdad parecen ser datos estructurales duros de la economía argentina.
- Somos cada vez más “latinoamericanos” en materia distributiva. Esto ocurrió por dos tipos de episodios: 1) crisis macroeconómicas severas, como las de 1989/90 y 2001/2002 y 2) episodios de integración/liberalización (a mediados de los ’70 y de los ’90) en los que aumentó la brecha entre trabajadores calificados y no calificados.
- Hubo una fuerte caída en la demanda de estos últimos debido: 1) a la apertura económica; 2) los cambios de precio del capital físico y 3) el cambio tecnológico/organizacional, muy brusco, sin gradualismo y con instituciones y regulaciones laborales débiles.
- Para reducir la brecha no hay una política redistributiva única: una política antiinflacionario, por ejemplo, puede tener implicancias más fuertes que una determinada política social.
- Hay un amplio menú de herramientas, pero el costo de aplicarlas mal puede ser enorme.
- Aplicar bien las herramientas básicas (macroeconómica, educativa, asistencial y fiscal) permitiría, si hiciéramos bien las cosas, una distribución de ingresos e igualdad de oportunidades mayor que la actual.
Diego Petrecolla (Economista / Grupo Sophía)
- La desigualdad en la Argentina es un problema que tiene entre 25 y 30 años. No es algo actual.
- La relación entre el 10 por ciento más rico y el 10 por ciento más pobre fue de 12 veces en la década del 80 a 34 veces en 2004.
- Cada crisis impactó fuertemente en la distribución del ingreso. La crisis de 2002 el Indece llegó a 55 veces, luego bajó pero nunca llegó a los niveles previos.
- Hicimos un trabajo de comparación con otros países que dividimos entres bloques: anglosajones, de Europa continental y de América latina.
- En cada país verificamos el grado de correlación entre la mejor o peor distribución del ingreso y el PBI per capita, la pobreza, el mercado de trabajo, el grado de apertura económica, la educación, los indicadores sociales, etc.
- En cada uno de ellos dio mejor o peor y, en promedio se sacaron conclusiones.
- Vimos que aumentos de PBI per capita están asociados a la mejor distribución y a la menor pobreza.
- También observamos que si se compara contra las condiciones del mercado laboral la Argentina es el peor de todos.
- Que la inversión en educación afecta positivamente la distribución. En este aspecto, la Argentina tiene buena performance, aunque asociada a la buena cobertura más que a la calidad.
- En gasto público social como porcentaje del PBI, la Argentina se destaca porque está por encima de los países anglosajones, aunque se puede hacer una crítica sobre que aquí el gasto es procíclico y que no sube cuando más se lo necesita.
- Entre las referencias para la Argentina se puede concluir que la situación es la peor que el resto de los países de América latina y que como se trata de un problema estructural no se puede pensar en recetas mágicas.
- Con el ejemplo de lo mejor de los demás, hay que pensar en políticas de Estado y articularlas con propiedad:
- Crecimiento sostenido
- Incremento del gasto público social
- Asegurar un piso mínimo de ingresos para satisfacer necesidades básicas
- Mejora en las condiciones del mercado laboral
- Fortalecimiento del sistema educativo
- Refuerzo progresivo del sistema provisional
- Generar un programa de transferencia de ingresos, ya que no hay ninguno que no lo tenga
Sebastián Katz (Subsecretario de Programación Económica)
- ¿Qué se entiende por equidad?: Igualdad de oportunidades, más desarrollo de instrumentos y políticas que nivelen el campo de juego y fundamentos éticos y económicos de la igualdad.
- La equidad es central para promover las bases de la prosperidad y el crecimiento de largo plazo.
- Es mala política y mala economía separar las consideraciones de equidad de las cuestiones de crecimiento.
- Equidad y eficiencia: no se trata de sustitutos, sino que son complementos.
- ¿Cuáles son los fundamentos de la complementareidad entre equidad y prosperidad?: Las fallas de mercado y los arreglos institucionales y sociales que reproducen la desigualdad en poder, estatus y riqueza.
- Una mayor igualdad favorece la reducción de la pobreza y mayores oportunidades para los grupos más pobres.
- Para salir del círculo vicioso, las políticas públicas deberán tratar de favorecer la equidad en la distribución de activos, oportunidades económicas, acceso a servicios de infraestructura e influencia política.
- Tenemos propensión nacional a la desmesura. En el auge de la globalización, la política económica tendió a aumentar la volatilidad y hubo tensión creciente entre las tendencias de la integración internacional y la tendencia a la desintegración social doméstica.
Exposición del Ministro de Economía Roberto Lavagna
- El PBI entró en su cuarto año consecutivo de expansión y acumula un crecimiento neto de 33 por ciento: la producción industrial, 54%; la producción de granos pasó de 67 a 84 millones de toneladas y la construcción más de 100 por ciento en 44 meses.
- Las exportaciones llegarán a un nivel record de 40.000 millones de dólares y las reservas pasaron desde 8.800 millones en 2002 hasta 42.000 millones, aunque 14.400 millones se destinadron a bajar la deuda con los organismos financieros internacionales.
- La desocupación bajó de 24 por ciento en 2002 a 10,3% en octubre de 2005, con la creación de 2,6 millones de nuevos puestos de trabajo. La distribución del ingreso muestra un cambio sustantivo, aunque está lejos de los niveles de comienzos de la década del ’70.
- La primera fortaleza de la economía es que no se ha logrado solamente una fuerte recuperación y crecimiento, sino también un cambio sustantivo en la estructura productiva y ocupacional: los sectores productores de bienes transables han ganado 13 puntos dentro del PBI; lo cual equivale a 23.400 millones de dólares adicionales. Esto tiene implicancias nada menores en términos de ocupación geográfica, empleo y creación de Pymes.
- La segunda fortaleza es la situación fiscal: tenemos un alto y sólido superávit primario y un no menos relevante superávit total.
- La tercera fortaleza es la relación entre el nivel de actividad interna y la balanza comercial: en décadas anteriores se lograba un alto crecimiento del PBI a costa de bajo saldo comercial y viceversa. Ahora, por vez primera, ambas variables son positivas. Hay un alto nivel de actividad, y creciente, así como un sólido saldo comercial.
- Los superávits gemelos, fiscal y comercial, son inéditos para la economía argentina de las últimas décadas y constituyen una fortaleza que estimamos sostenible en el tiempo.
- Pasemos a los desafíos: el primero es la inflación. Lo primero que hay que hacer es poner las cosas en su debido contexto. En abril de 2002, la tasa mensual del índice de precios mayoristas fue de 11 por ciento. Hoy, estamos hablando de una inflación anual de ese nivel, que es el que está previsto en el Presupuesto 2005, debido a reacomodamientos pendientes en los precios relativos.
- Como entendemos que este proceso no ha terminado, hemos repetido esos límites para el año próximo. Está claro que el desafío es aceptar estos cambios de precios relativos, evitando que ello pueda derivar en un proceso de suba de precios y/o de pujas sectoriales.
- Los riesgos son que esto no se entienda de esta manera y afecte negativamente las expectativas. Otro, que aumente la conflictividad en la distribución del ingreso.
- Los instrumentos que va a aplicar el gobierno son una política fiscal superavitaria; una política monetaria entendida para una economía emergente y política de ingresos y de competencia.
- A la ortodoxia le cuesta entender esto, porque se maneja con un solo instrumento: la política monetaria.
- El segundo gran desafío es la inversión. Hoy supera 21 por ciento del PBI, un nivel que constituye el pico histórico de los últimos 15 años y es compatible con un crecimiento económico de 3/3,5 anual.
- Si queremos elevar el crecimiento a 5/5,5% anual, se necesitan 2/2,5 puntos adicionales de inversión bruta.
- La inversión tiene que ver con la rentabilidad. El Gobierno ha otorgado y seguirá otorgando incentivos fiscales, financieros y tecnológicos a la inversión privada, entre ellos el proyecto estrella que consiste en cero Impuesto a las Ganancias para las PYME que reinviertan sus utilidades.
- Tenemos a nuestro alcance la posibilidad de quebrar la volatilidad y continuar un sendero de crecimiento sostenido con mejoría social. De nuestra parte no habrá “facilismo”. Creemos firmemente en lo que puedo resumir en cuatro palabras : sin magia, con trabajo.
- Hay cuatro conceptos que quisiera señalar escuetamente: No hay democracia sin distribución del ingreso. No hay mercado sin distribución del ingreso. No hay distribución del ingreso sin inversiones. No hay inversiones suficientes sin incremento de la productividad.
Preguntas y respuestas:
Peleas con empresarios: Puedo hacerme cargo de lo que digo, no de cuestiones periodísticas asociadas con pequeñas miserias de otro tipo.
Impuesto al cheque: Es un impuesto distorsivo y en cascada. Es un mal impuesto; lo he dicho muchas veces. Es lo mismo que dijo Martín (Redrado) aquí. Pero no lo vamos a sacar. Es malo, pero no es la única distorsión que existe. La indigencia de buena parte de la población es una distorsión más horrible que el impuesto al cheque. Un hombre de Estado tiene que decidir cuáles son las distorsiones que se deben enfrentar primero.
Obras públicas: No hay disidencia. Cuando se cursaron las primeras planillas de necesidades del Presupuesto 2006, había requerimientos adicionales por 32.000 millones de pesos. El Presidente me dijo: “¿para qué preocuparse? Si hemos decidido tener superávit primario, cortémoslo”. Y así fue. El superávit y la política de desendeudamiento están fuera de discusión.
Tarifas: Dentro de este año y 2006 está contemplado el cambio de precios relativos.
FMI: Con el Fondo hay una deuda de 9.000 millones de dólares. Es la misma cifra que el FMI le prestó a la Argentina 8 semanas antes del colapso y que entró por una puerta y salió por la otra, para financiar la salida de capitales. Nos queda con el FMI lo mismo que nunca debíamos haber debido. Estamos dispuesto a reiterar ante el Fondo nuestra opinión sobre cómo funciona la economía y el estado de nuestra sociedad.
Métodos sindicales: Ha habido casos que no son ciertamente un ejemplo de cómo hay que discutir en una sociedad civilizada.
Cartelización de supermercados: No corresponde que el ministro califique lo que dijo el presidente de la Nación. Lo que importa son las expectativas y la defensa de una adecuada competencia.
Inversiones versus Atraso tarifario en Energía: Hay una mezcla de verdad y de moda. Si hubiera sido cierto lo que se decía hace dos años, hoy estaríamos aquí sin luz. No hay holgura pero se pueden hacer cosas, como lo demuestran los “loops” de los gasoductos troncales. En materia de infraestructura el centro sigue estando en el área energética. Pero no hace falta generar una falsa sensación de catástrofe.
Ingresos: ¿Quién dijo que la pirámide anterior era la correcta? Lo mismo ocurre con los jubilados: si hay muchos más que cobran 300 pesos que 3.000, no tengo dudas de que lo correcto es aumentarles a los que menos tienen.
Reglas de juego: Estamos en plena etapa de reconstrucción de los contratos. Pero eso no habilita a calificar cualquier medida (como suba de retenciones o baja de reintegros) como un cambio de reglas de juego. Cuando (Alan) Greenspan mueve 12 veces la tasa de interés, está haciendo política económica, no cambiando las reglas de juego.
¿Hay Lavagna por mucho tiempo?: Si hiciéramos de eso un tema central, estaríamos errando fuertemente. No es una cuestión de hombres. Eso depende de dos personas:
- del Presidente, que tiene derecho a elegir a sus colaboradores y
- de cada ministro, que debe compartir los criterios del gobierno y entender si tiene espacio para ejercer su función.