Viernes 3 de noviembre de 18:45 a 19:30
Horacio Elizondo / Árbitro Internacional de la final de la Copa del Mundo Alemania 2006
El árbitro de fútbol Horacio Elizondo afirmó hoy que “las emociones siempre van de la mano con la toma de decisiones”; y se lamentó porque “los argentinos tienen un gran talento individual, pero le cuesta trabajar en equipo”.
Elizondo explicó que “hay un mundo de decisiones específico del ámbito laboral, y uno de decisiones más personal vinculado a lo emotivo”.
“El mundo de las decisiones personales sostiene al específico, sin él las decisiones del ámbito laboral no se sostienen”, sostuvo el referee de la final de la Copa del Mundo Alemania 2006, al disertar en el 42 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que se realiza
Así, Elizondo concluyó que “las emociones siempre van aparejadas con la toma de decisiones”.
El árbitro internacional aseguró ante 500 empresarios que “a los argentinos nos cuesta trabajar en equipo”, y señaló que “siempre quiere sobresalir con su individualidad”.
“El argentino tiene un gran talento, se siente más seguro trabajando individualmente, aunque es destacable que se hace cargo de su trabajo, pero le cuesta compartir, le cuesta poner sus capacidad y cualidades al servicio de un equipo”, señaló Elizondo.
De todos modos, puso de relieve que “el argentino tiene una cualidad muy difícil de detectar en el mundo, más allá de su voluntad, su sacrificio su contracción al trabajo y su mentalidad ganadora; que es su creación”.
“El argentino es creativo porque está acostumbrado a hacerlo, porque vivimos en un país donde a veces impera la falta de recursos y uno igual tiene que desenvolverse aun con esa falta de herramientas, esto hace un desarrollo creativo distinto”, sostuvo el referee.
Sobre su profesión, destacó que “el tratamiento igualitario es muy importante a la hora de dirigir”, y puntualizó que “hay un tema central: el lenguaje corporal”.
En ese sentido, subrayó la importancia que tiene “la forma de comunicar con el cuerpo lo que uno quiere significar y decir”, porque remarcó que le da al árbitro “sentido de presencia” en la cancha.
Además, indicó que es fundamental que “el jugador sienta que hay una persona que está conduciendo”.
A su criterio, “las decisiones claves en las que uno no se puede equivocar son las que tiene como eje central el resultado del partido”, y remarcó que “uno no puede intervenir con sus decisiones”.
Sostuvo que lo que sucede en una cancha de fútbol “es un desarrollo acabado de lo que sucede en la sociedad”.