Miércoles 7 de noviembre
Síntesis ejecutiva
GUSTAVO RIPOLL (Presidente de IDEA)
- Estamos comenzando un nuevo período presidencial, lo que supone renovar las esperanzas, reorientar rumbos, construir sobre los aciertos, trabajar sobre los temas pendientes y seguir sentando las bases para un crecimiento sustentable.
- El título de este Coloquio, “Argentina un Trabajo de Todos”, refleja claramente nuestro pensamiento y resulta acertado para esta nueva etapa que comienza.
- Estamos convencidos de la necesaria participación y del trabajo conjunto de todos los sectores de la sociedad, sean ellos provenientes de la actividad privada, pública o de organizaciones intermedias, para construir una agenda de desarrollo con visión de largo plazo que nos permita vivir en un país mejor y más justo
- Sin dudas son las empresas, las que en esa agenda son el motor para la generación de riqueza y una parte fundamental en la creación del empleo, de aporte al bienestar de todos los argentinos y de contribución a la recomposición del tejido social y todo ello, dentro de un marco institucional y de políticas públicas adecuadas.
- Nosotros, como empresarios y ejecutivos de empresas, estamos obligados a proyectar el presente para poder construir esa visión de largo plazo, debatiendo, expresando las diferentes opiniones, compartiendo diagnósticos, pero también encontrando formas de consenso sobre cómo resolver problemas, conciliar intereses o asumir nuevos desafíos en este mundo tan cambiante
- Desde IDEA, queremos invitar a los empresarios a realizar juntos esa proyección, a partir del compromiso de todos los sectores en el logro de consensos básicos.
- Estamos en condiciones de hacer esta invitación porque somos una institución vital que no representa un pensamiento uniforme ni defiende intereses circunstanciales, pero sí somos firmes defensores de los valores permanentes y de las instituciones.
- Sólo con valores, instituciones fuertes, estabilidad jurídica y políticas previsibles, el país será cada vez más competitivo y más justo.
- Los convoco a participar de una manera productiva de todas las actividades que IDEA realiza durante el año.
GUILLERMO MURCHISON (Presidente del 43° Coloquio)
- “Argentina un trabajo de todos”: el secreto es tener un mismo objetivo y un compromiso para lograrlo.
- Aquí, hay un grupo de personas talentosas que ejercen liderazgo en sus empresas u otros lugares y sinceramente creo que si un grupo se puede poner de acuerdo sobre algún tema específico, se puede conseguir.
- Sin embargo, nosotros (los argentinos) no pensamos de esa manera. En general, actuamos individualmente y nos ocupamos mayormente de nuestras cosas y de nuestros intereses particulares.
- La cantidad de asociaciones que tiene cada sector de la sociedad hace perder la representatividad y la fuerza de la totalidad del sector.
- El problema con el país no es de sistemas o modelos, sino de cultura y modales. La viveza criolla nos llevó a la pobreza criolla.
- Es necesario cambiar la forma de pensar y actuar y los que estamos reunidos aquí podemos dar un primer paso en ese sentido.
- Los empresarios son mal vistos en el país y las razones son muchas, algunas justificables y otras no. Si no se entiende el rol del empresario, tampoco se va a entender qué significa crear riqueza.
- Se habla mucho de la distribución de la riqueza, pero muy poco de su creación y estoy convencido de que los empresarios tenemos que realizar docencia en ese sentido.
- A partir de la caída del Muro de Berlín, por las propias contradicciones internas del sistema comunista, el sistema capitalista se impuso desde el punto de vista de eficiencia en los mercados, pero deja mucho que desear moral y socialmente.
- Vivimos en una sociedad que cada día aparenta ser más violenta, más materialista y que inclusive no parece enfrentar los principales problemas que nos aquejan.
- El hedonismo, la búsqueda del placer como fin en sí mismo parece ser la regla que guía.
- Los empresarios deben ejercer un liderazgo distinto y dar un ejemplo moral y también hacer docencia y explicar a todos los que están fuera del ciclo productivo, que es la mayor parte del país, qué significa la creación de la riqueza.
- Esta es la única forma de terminar con la pobreza. Me duele vivir en un país en que una de cada cuatro personas vive por debajo de la línea de pobreza.
- El problema de esta época es que amamos las cosas y usamos a las personas, cuando tenemos que amar a las personas y usar las cosas.
- Si vamos a realizar un cambio, el primero que tiene que cambiar soy yo. Empecemos por cambiar las cosas chicas, que las grandes van a seguir automáticamente.
- Para que el país entre en un periodo largo de crecimiento y reconstrucción es necesario la reconciliación entre todos los sectores, que no es lo mismo que tener un único pensamiento.
- Ninguno de nosotros puede estar ajeno a los cambios que son necesarios para que la Argentina pase a ser un país desarrollado y sin exclusión social.
- Tenemos que cambiar nuestros modales y liderar una revolución moral.
- Una coalición es cuando nos unimos contra alguien, nosotros tenemos que formar una alianza que es cuando nos unimos para hacer algo juntos, pero no en contra de nadie.
FERNANDO HENRIQUE CARDOSO (ex presidente de Brasil)
- Hay que reconocer que en los últimos 15/20 años hubo cambios muy profundos en América latina. A partir del derrumbe del Muro de Berlín se impuso la democracia y en la región vivimos un clima de más libertad, que coincidió con la globalización, pero también con Estados más activos y protectores de la producción por la vía de aranceles.
- Tuvimos que hacer frente a la globalización y al mismo tiempo reconocer las enormes disparidades sociales. Hoy es imposible no hacer frente simultáneamente a esos desafíos y no hacerlo en democracia y con economías más competitivas.
- Algunos países han sido capaces de transformarse, como Chile, con la búsqueda de objetivos nacionales o la concertación entre partidos que históricamente habían sido enemigos. Los socialistas descubrieron que el mercado existe y que no funciona bien sin cierta capacidad gubernativa, ni instituciones (como la Justicia, el Congreso, la prensa, etc.) que también hagan lo suyo.
- En Brasil, cuando yo fui reemplazado por Lula, no pasó nada. Porque la sociedad brasileña ya no discute algunos objetivos como tener una inflación baja, un Banco Central independiente o un compromiso para que las cosas funcionen.
- México, con el NAFTA, también tiene un destino económico definido a nivel global. Sin embargo, allí todavía cuesta aceptar la idea de la alternancia política.
- En cambio, a los países que dependen de un solo producto (como Bolivia o Venezuela), se les hace más difícil la integración.
- Para frenar la inflación en Brasil (40% mensual) cuando fui ministro de Economía convoqué a gente que sabía y me dediqué a comunicar a la sociedad qué íbamos a hacer para frenarla. Esto implicaba estar en TV todos los días y disponer medidas como recortar 50% el gasto público.
- Hoy no hay ningún país que tenga alta inflación. Hay un saber acumulado. Las cosas ocurren según las reglas y no según voluntades. La diferencia es que los costos que se evitan hoy se terminan pagando más adelante.
- El petróleo a 100 dólares cambia todo. La responsabilidad histórica de (Hugo) Chávez no es ser “anti”, sino decidir entre generar empleo e inversiones o brindar asistencia social. Ningún líder serio puede imaginar que el asistencialismo sea el camino del futuro.
- Es importante que Chile, como Brasil o México, pudieran definir una línea de futuro; no un proyecto nacional decidido entre 6 tecnócratas. Para que la gente sienta que hay una fuerza que empuja hacia delante se requiere un cierto tipo de pasión. Para eso se requieren líderes.
- Hoy el desafío para la región es cómo seguir mirando para adelante y dónde dirigir el esfuerzo, junto con el desarrollo tecnológico; no se trata de aumentar aranceles para proteger productos sin ninguna importancia.
- Creemos en la democracia, pero no en lo fundamental: que la ley vale para todos. La impunidad es la madre de la corrupción y el germen de la debilidad institucional.
- La falta de seguridad ciudadana afecta especialmente a los pobres y entroniza el poder de la violencia, la droga y el crimen. Es mucho más difícil que controlar que la inflación.
- En la inseguridad fallamos todos. Tenemos el hardware y nos hace falta crear el software. Los grupos pentecostales crecen en Brasil, sobre todo porque les ofrecen a los pobres un reconocimiento de dignidad.
- Si no resolvemos los problemas de cohesión social, vamos a tener más ricos, pero con mucho más miedo.
- La lucha contra la droga debe focalizarse sobre los consumidores, no tanto sobre los productores ni los traficantes: Y comenzar por Estados Unidos, que ya fue capaz de erradicar el cigarrillo.