Jueves 8 de noviembre de 9 a 10:30 hs.
Panelistas:
Este panel se propuso analizar las dinámicas empresarias y de negocios a nivel internacional y reflexionó sobre cómo se está posicionando Argentina en este escenario.
Una de las preocupaciones que se planteó en ese marco fue la crisis de las tasas que se originó en Estados Unidos y sus efectos en las economías del resto del mundo y sobre todo en Argentina.
En ese sentido, el director del Deutsche Bank Group, Caio Koch Weser, estimó que los efectos de la crisis mundial se sentirían recién después de 2008 en el sistema financiero global.
“La falta de conocimiento demostrada en los últimos meses sobre hasta donde pueden llegar estos riesgos afecta a los mercados”, indicó Koch Weser, en su disertación en el 43 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que se realiza hasta mañana en esta ciudad.
De todos modos, consideró que “las economías y las empresas de los países emergentes deben considerarlo una oportunidad”.
“La razón de los disturbios financieros no puede obviarse, y las empresas y los países deben aprender sus lecciones. Pero estos disturbios son un ejemplo típico de la globalización”, afirmó el ejecutivo.
Por otra parte, afirmó que “los cambios climáticos traerán oportunidades para los mercados emergentes, en la producción de energías alternativas”.
Sin embargo, destacó que “el agua se está transformando en todo un tema”, y estimó que “en breve será más y más importante”.
“Será fundamental y prioritario en la agenda internacional. Habrá un mercado de agua en el futuro, será internacional y los precios subirán igual que los del carbón”, sostuvo Koch Weser.
Con una mirada más local, el presidente del Consejo de Administración del Grupo Nestlé México, Carlos Represas de Almeida, se mostró a favor del acuerdo económico y social propuesto por la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner, pero advirtió que “no puede ser solo de precios y salarios, porque ese tipo de pactos ha quedado en el pasado”.
También subrayó que “la creación de Mercosur debería haber estimulado la formación de empresas bilaterales y la coinversión argentino brasileña para acceder a mercados en el exterior”.
No obstante, señaló que ello no ocurrió porque “Latinoamérica está atrasada en infraestructura, y se requiere de la asociación entre los sectores público y privado para mejorarla”.
Represas de Almeida destacó que “la competitividad es un imperativo de supervivencia” en las empresas latinoamericanas, y subrayó que “América latina avanzó a la integración a la economía global pero de manera desigual, y más lenta que otra regiones”.
“No se tradujo en una mejora generalizada de los pueblos”, remarcó el ejecutivo al disertar en el 43 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que se realiza aquí hasta mañana.
En consecuencia, consideró que “hay mucho por hacer para avanzar en la competitividad”, y se mostró de acuerdo con la convocatoria de la presidenta electa a un acuerdo económico y social.
Sin embargo, advirtió que “no puede ser un pacto solo de precios y salarios, porque ese tipo de acuerdos se han quedado en el pasado”.
“Hoy un acuerdo social debe hacerse entre los diversos actores en materia de competitividad y empleo”, concluyó Represas de Almeida, quien señaló que “las tareas de los gobiernos son crear un escenario propicio para las mejoras, y desarrollar políticas públicas que incentiven la inversión”.
Por su parte, la presidenta de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, Beatriz Nofal, sostuvo que la Argentina “está frente a la oportunidad única” de pasar de una etapa de crecimiento a una de desarrollo, pero remarcó que para ello “se requiere financiamiento”.
Nofal consideró que “el arreglo de la deuda con el Club de París será decisivo” para destrabar el financiamiento y la generación de mayores inversiones.
“Argentina enfrenta una oportunidad única para alcanzar un estadio de desarrollo”, afirmó la funcionaria
Indicó que para alcanzar ese estadio de desarrollo es preciso “ir un paso más allá y construir las capacidades microeconómicas e institucionales del país que permitan vender productos con mayor valor agregado y diferenciación al mundo”.
Asimismo, subrayó que se requiere de una “visión estratégica compartida, construir consensos, realizar las inversiones necesarias, y generar innovación en educación, desarrollo, ciencia y tecnología”.
“Argentina tiene proyectos rentables, una macroeconomía sustentable y recursos competitivos. Pero, la barrera principal para impulsar la inversión en la Argentina pasa por el financiamiento tanto local como externo”, aseguró Nogal.
Pero puntualizó que “para crecer hacia ese estadio se necesita agregar conocimiento e innovación a una producción de mayor diversidad de bienes y servicios”.
“Si se sigue con tasas moderadamente altas podríamos acercarnos a niveles de desarrollo y equidad como los de España en una generación”, estimó la funcionaria, no obstante lo cual destacó que “el mundo no está exento de riesgos ni desafíos”.
En ese sentido, señaló que “existen turbulencias como las actuales, un precio del petróleo en niveles elevados, y el creciente proteccionismo que no se restringe a los productos agropecuarios ni a China, sino que abarca nuevas estrategias en industrias como la seguridad nacional”.
Por último, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Moreno, advirtió que “la falta de infraestructura es la mayor amenaza al crecimiento conseguido hasta el momento” por los países de la región.
Al respecto, subrayó que “si los gobiernos no se encargan seriamente en esto, los problemas no vendrán por la crisis de las hipotecas en los Estados Unidos, sino por un serio estrés en el flujo de comunicación por la falta de infraestructura”.
Moreno puso de relieve que “en los últimos años de (el gobierno de Néstor) Kirchner habrá completado la entrega de 6.000 millones de dólares en créditos del BID”.
“Esto significa que el BID ha sido uno de los mayores financistas de la Argentina, como socios de largo plazo en las malas, cuando realmente cuenta”, concluyó el funcionario.
De todos modos, consideró que “la Argentina está subrepresentada en la actividad multinacional de sus empresas”.
Destacó que el país “recorrió un camino muy largo, incluso más que el resto de los latinoamericanos, y sin embargo, pareciera que Argentina con el capital humano más distinguido y una clase media importante a nivel regional no logra reflejarlo en la actividad de sus empresas”.
El titular de BID sostuvo que “para entender el por qué de la exclusión en la región, y cómo afecta a la empresas, no es suficiente tener políticas de lucha contra la pobreza, sino una estrategia integral para entender los motivos que la causan”.
“En Estados Unidos, la gente cree que la pobreza es por falta de esfuerzo. En América latina, se cree que la pobreza es por falta de oportunidades, no por culpa del individuo, sino de la sociedad”, señaló Moreno.
- Carlos Represas de Almeida
- Beatriz Nofal
- Luis Alberto Moreno