Síntesis de la exposición de Javier González Fraga
“Es muy obvio que lo que tenemos que lograr en materia fiscal en los próximos años, ese 3 por ciento prometido en Dubai, no está en línea con lo que hemos tenido en los últimos treinta años. O sea que estamos ante una tarea bastante única de generar superávit fiscal para poder reintegrarnos al mundo. La tarea no es sencilla”, disparó en el arranque de su exposición Javier González Fraga.
También es bastante obvio que hay enormes presiones sobre el gasto público. El gasto público tendrá problemas de calidad; no obstante, hay presiones evidentes para aumentar los salarios de los empleados públicos, las jubilaciones, los servicios, con lo cual no queda mucho por hacer por ese lado.
Si se compara el gasto público de la Argentina con el PBI de los últimos años y a la vez se lo confronta con el gasto público de países que generalmente son vistos como referencia para la Argentina, que son Nueva Zelandia, Australia, Irlanda y España, vemos que si bien en ellos hay una tendencia a la reducción del gasto en los últimos quince años, todos ellos están bastante por encima del gasto público de la Argentina. “No quiero decir con esto que el gasto público está bien –advirtió González Fraga–, creo que hay muchísimos aspectos que podrían mejorarse en nuestro gasto público, pero me parece que no es fácil decir que debería bajar.”
En cuanto a la estructura impositiva, dijo que el principal problema está en el Impuesto a las Ganancias. “Tenemos que tomar conciencia de que parte de las distorsiones que tenemos es porque no pagamos Ganancias, a pesar de que hubo un mejoramiento muy importante en este aspecto”, indicó. En cuanto al IVA, dijo que tenemos un nivel superior al de Chile, parecido al de Brasil, pero insistió en que el problema argentino no está en el IVA sino en el Impuesto a las Ganancias. “En el nivel total estamos bien –sintetizó–, pero en la composición tenemos algunos problemas”.
En cuanto al IVA, dijo que entre los países que tienen tasas superiores al 20 por ciento están Austria, Italia, Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Argentina, Hungría, pero destacó que estos dos últimos países están en una lista que en realidad no les pertenece, “están colados allí”, expresó. Son dos países que han puesto un IVA alto con nivel de ingresos bajos y la conclusión es una alta tasa de evasión. “El IVA del 21 por ciento es una muy seria distorsión; es además un impuesto regresivo, que pagan mucho más los que menos tienen. Lejos de pensar en subir el IVA para compensar derechos de exportación, creo que hay que plantearse bajarlo y ver cómo mejorar su recaudación”, indicó.
Según González Fraga, el margen de maniobra de la AFIP, en este condicionante internacional por el tema de la deuda, el condicionante social por el tema del gasto, el condicionante de la realidad tributaria que tenemos, es muy limitado. Estamos frente a salidas graduales y lentas, más que ante saltos espectaculares que pueden poner en riesgo el propio proceso macroeconómico que más allá de los gustos de cada cual lleva dos años teniendo un lucimiento bastante importante manteniendo un tipo de cambio devaluado y tasas de interés excepcionalmente bajas.
Dijo que esta es la clave del Chile que después de 20 años nos vienen a explicar y es lo que finalmente aprendieron los mexicanos en el ’94 y lo que aprendieron los países que tanto admiramos, tasas de interés bajas y tipo de cambio alto, y para poder hacerlo hay que tener un excedente fiscal importante.
Luego González Fraga presentó cinco propuestas para discutir:
- Bajar la alícuota del IVA, empezando por algunos sectores, y esforzarse en bajar la evasión. Tratar de hacer como Portugal o Chile, con tasas de IVA mucho más bajas y compensar lo que se pierde disminución de la evasión.
- Trasladar una parte de esos impuestos, a mi gusto mal llamados distorsivos, a cuenta del Impuesto a las Ganancias. Hay que generar una cultura de aumento de Impuesto a las Ganancias. Tenemos que hacerlo, en la medida que el tipo de cambio se está apreciando muy lentamente, no hay posibilidades de salir rápidamente de las retenciones; sí hay posibilidades de ir pasándolas a cuenta de Ganancias.
- Tenemos que facilitar la exteriorización de patrimonio. No estoy a favor de las moratorias ni de los blanqueos, pero tampoco creo que cualquiera que haya sacado capitales que han pagado impuestos por una cuestión de inestabilidad macroeconómica, hoy son vistos como evasores del Impuesto a las Ganancias y de imposible retorno al país.
No es cierto que los 120.000 millones que están en el exterior evadieron impuestos a la renta.
- Hay que generar un sistema más barato y simplificado para las pequeñas empresas. Hay que tratar que las pequeñas empresas estén en blanco.
Hay que preguntarse también si no es momento para ampliar el alcance del monotributo, aunque esto pueda llegar a costar alguna pérdida de recaudación porque alguien se pueda llegar a pasar del esquema del 35 por ciento al del monotributo.
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