Síntesis de la exposición de Mónica Pescarmona
Mónica Pescarmona, expresó que la exposición de Marcelo Escobar fue más que suficiente para demostrar lo que se puede realizar con los microcréditos. “Se puede sacar a la gente de la pobreza; se puede llegar a un mundo sin pobreza”, argumentó.
La Fundación Grameen Mendoza comenzó en el año 2000. “Cuando empezamos a trabajar –recordó Pescarmona–, con miedo, sin conocer a la gente, como una ONG. Hasta que en 2002 asistí a la Micro Credit Summit, de la cual Grameen Mendoza es miembro; ahí nos dimos cuenta de que teníamos que cambiar todo. Empezamos a gerenciar la institución, con la intención de llegar a hacerla sustentable en el tiempo. No lo somos ahora.”
Dijo que la Fundación es una institución que, aparte de micro créditos, da educación a los pobres. Porque nuestros pobres de hoy, que no son los pobres de siempre, porque los pobres de siempre tienen alguna imaginación para salir de la pobreza; el pobre nuestro, que ha sido un asalariado, no tiene ideas, tiene miedo. Tiene un miedo terrible; le falta confianza. Está triste, está desanimado.
Antes de darles el crédito les entregamos unos diplomas, porque han asistido a 28 horas de capacitación, en las cuales les empezamos a generar nuevamente la confianza, vemos si el micro emprendimiento que empezaron puede continuar siendo rentable. Tienen diez horas de capacitación para evaluar su proyecto y si la conclusión es que el proyecto no funciona les hacemos cambiar el proyecto; pero son ellos los que deciden qué otro proyecto pueden desarrollar.
Tenemos muchos que tejen, otro hace zapatos, tenemos carpinteros, ebanistas, tienen muchísimas condiciones para salir, pero necesitamos el capital.
Estamos trabajando con ahínco, porque tenemos que hacer muchos cambios. Necesitamos una ley y en eso estamos trabajando con el Estudio Becar Varela, de Buenos Aires, y con el Estudio San Martín, Suárez y Asociados y con IDEA, porque la institución no tiene que pagar ni Impuesto a las Ganancias, ni IVA, para no encarecer los intereses.
Tenemos que lograr facilitar las donaciones que van destinadas a sacar a otra persona de la pobreza.
Necesitamos también una ley para las prestatarias. Nuestras prestatarias, como decía el señor del Banco Sol, no pueden pagar impuestos porque sus ingresos son mínimos. En el rango que nosotros estamos, las prestatarias deben estar recibiendo, antes de empezar con el crédito, unos 400 pesos; se consideran pobres, indigentes en el mundo. Al ayudarlas, a lo largo de un año ellas duplican sus ingresos; nosotros pretendemos que en cinco o seis años puedan graduarse, es decir, que puedan pertenecer al sistema formal económico y llegar a un banco tradicional.
En este proyecto de ley, que es muy interesante, y esperamos llegar a buen término. Necesitamos dinero. Nosotros damos 1.200 pesos por persona a lo largo del año; son tres créditos escalonados. |