Síntesis del discurso del Dr. Ignacio González García
Vicepresidente 1ero. De IDEA
Dr. Ignacio González García – Vicepresidente 1º de IDEA
Después de lo que pasó aquí, creo que hay un denominador común de todas las propuestas, que todas fueron muy valiosas. Sin embargo, es trascendente decir que, de tener que identificar un denominador común, si quiero sacar algo identificatorio, si quiero encontrar algo que me parece un verdadero hilo conductor en todas las presentaciones, es que, LA ACTITUD DE LA GENTE Y EL ESFUERZO PERMANENTE SUMADOS AL TALENTO son los requerimientos fundamentales que he vivido a través de todas las cosas que se han planteado. Y desde el principio ya el ingeniero Oscar Vicente nos dijo: “No son ventajas comparativas, si hay ventajas competitivas y ahí está la actitud y la gente.” Cuando lo escuchamos al intendente de Rosario nos dijo de la necesidad de articular desde lo local el ámbito científico y tecnológico y para ello pidió certidumbre, confianza y previsibilidad. O sea que está el argumento ahí latente, la necesidad de que todo esto sea en un ámbito de paz y de concordia, ya que adicionalmente nos señala el ingeniero Lifschitz: “el combate contra la violencia y que los poderes locales tendrían que garantizar la seguridad pero simultáneamente la inclusión social. Me llamó mucho la atención que en un momento determinado el tema que tenia que ver con carreras, que nos planteó el tema internacional, nos dijo: “Señores, una de las cosas que nosotros necesitamos para que la gente exporte es un alto grado de transparencia en información del congreso internacional- Y en este momento lo tenemos en el MERCOSUR, puede ser consultado y realmente es un factor que tendría que ser considerado.
Me gustó también la reflexión que hizo Forn, ¿por qué? Porque tendió a desmitificar, es decir, habló del agro y dijo: “Voy a tratar de demostrar con números, con ideas, de por qué tendríamos que parar alguna vez de alimentar ese escepticismo de que el agro no produce derrame hacia otros sectores, de que el agro no es generador de empleo, de que el agro solamente exporta commodities en lugar de valor agregado y que el concepto de que, lo agro es “ low tech” en lugar de “ high tech”. Y dio muy buenos pronósticos hacia el futuro con una serie de números. Y ahí nuevamente está la credibilidad, está la actitud, está la gente. Ni que hablar, bueno, de la presentación de Alejandro Mentaberry quien en sus afirmaciones nos dio a todos una extraordinaria lección, que es la necesidad del acercamiento entre la tecnología y el empresariado, necesarios, imprescindibles, para el desarrollo económico. Y supo realmente distinguir, porque nos dijo que lo que necesitamos es más investigación, lo que necesitamos es articulación, lo que necesitamos es realmente, no quizás más campaña de investigación sino lo que necesitamos es lo que tenemos, lo que somos capaces de realizar, empezar a articularlo con el sector, con el otro sector, y realmente nos dijo que a lo mejor, de vez en cuando, ciertas culturas empresariales fueran menos inmediatistas y que en cierta medida tienen que ver con nuestra Argentina, en muchos casos ello podría ser cambiado. Obviamente resaltando su tarea excepcional en, su participación que es una tarea realmente que está complementada por el CONICET.
Omar Perotti, bueno, qué podemos decir de un ejemplo como Rafaela. Un ejemplo, que, independientemente de los programas de ingeniosidad, de la capacidad para crear un programa u otro tipo de accionares en conjunto, separado, etc., etc., una población que ha logrado, que va arañando los 100 mil habitantes y que tiene 3 universidades. Una población que exporta 108 millones de dólares. Una población donde dicen: “Diálogo, más diálogo, más diálogo”. Y un señor que nos cuenta que en su campaña electoral fue presentándose casa por casa y tocando el timbre. Entonces, cuando uno llega a estos ejemplos, yo digo: “Cuánto del escepticismo tenemos que archivar, porque cuántos ejemplos hay en la Argentina, porque estas cosas son totalmente rescatables. Por eso él que hizo la pregunta, etc., si se podía hacer franchising y se podía reproducir en todas partes del país, era yo, porque me parecía que realmente es un factor que Rafaela tiene que exportar. ¿Qué tiene que exportar? A lo mejor lo que tiene que exportar es cultura de articular al sector privado con el público y lograr realmente concreciones. Independientemente de que tiene problemas, dijo, “Tenemos problemas, tenemos una invasión del 20% de crecimiento de población, pero nosotros tenemos un 14 y pensamos terminar en un 11. Y hay realmente, hay algo que vuelve a ser la gente, el capital social y todo lo que tiene que ver con lo intangible. Daniel Filmus, obviamente, nos dio una clase de educación. Creo que, yo me sentí muy alumno cuando charlaba acá con la arquitecta vicegobernadora, me dijo, yo soy profesora también, y soy profesora de la universidad, y doy urbanismo, y una de las cosas que no quiero dejar de hacer, es precisamente seguir dando la cátedra docente. Me acuerdo que la premio Nobel, alguna vez, chilena ella, Gabriela Mistral, nos dejó una frase histórica: “Quedate en maestro o simplemente quedate – nada más y nada menos- que en maestra”. Reitero, nada más y nada menos que maestra. Y Filmus nos dio, particularmente a mí, una inyección espectacular de conciencia sobre lo que hay que hacer y nos demostró tener una comprensión espectacular del fenómeno, dijo: “Educación es igual a identidad nacional, equidad depende de la educación, violencia es un correlato de la falta de educación. Democracia y modelo productivo son factores que tienen que ver con la educación. El crecimiento no es desarrollo. Cuando hablamos de educación hablamos de modelo de país, estamos hablando hoy y mañana es hoy. O sea, que realmente, hizo la distinción entre el enfoque, extraordinaria distinción que a nosotros nos tiene que venir muy bien, que la tenemos que explotar porque tenemos una necesidad de desarrollarnos, y que tiene que ver con la distinción que él hizo de un enfoque educacional. Lo desproveyó totalmente de ideología, dijo: “El enfoque educacional de los inicios de siglo, es un enfoque educacional hacia la política. Nosotros no supimos enfocar hacia el mundo empresario. Y realmente la escuela debiera preparar para el trabajo e hizo una autocrítica extraordinaria diciendo que: “En la primaria y la secundaria o en la segunda etapa, la movilidad social es diferencial. En la primaria hay más movilidad social que en la secundaria, y realmente se logra visualizar cierta movilidad social importante en los sectores terciarios y universitarios. Con lo cual me parece que también nos está diciendo: “Señores, las escuelas técnicas no pueden ser sin el empresariado”. Ahí tenemos un desafío enorme que acometer, en beneficio de nuestra Argentina y en nuestro beneficio.
Daniel Novegil nos contó lo que se hace en una empresa como Dálmine, como Techint, y nos contó sus propuestas de la cadena de valor, y nos contó su programa pro pyme que obviamente tiene un valor agregado absolutamente excepcional.
Y de la arquitecta, la vicegobernadora, yo quiero destacar primero que inicialmente planteó en tres planos su discurso, pero sí quiero rescatar dos cosas. Primero, que dijo: “Señores, estamos en sector público y en el sector privado con las ONG, para trabajar juntos. Eso ya implica una actitud. Implica que tenemos un cambio, vale decir, en el sentido de que no somos los unos y los otros. Porque ya aprendimos que los unos y los otros al final, dentro de un tiempo, son los otros y los unos. Y la realidad es que me parece muy importante el mensaje sutil de concordia. Además, pidió que una parte del superávit fiscal sea destinada a la producción. Y yo quiero rescatar el hecho del pedido de que repatriemos los capitales. Ningún país desarrollado, ningún país que se precie de tener orgullo nacional puede vivir económicamente exiliado y físicamente sobre la corteza terrestre del propio país al cual pertenece.
Y acá les quiero contar nuestra visión, la de IDEA y finalmente la visión personal mía, como ciudadano.
Nuestra estrategia institucional, como institución, los hombres, las empresas y las instituciones nucleados en IDEA han plasmado en la visión, la misión y los compromisos de la institución las metas a seguir así como sus convicciones.
De la visión, del ideario integral se desprende clara y principalmente el objetivo de colaborar y contribuir a fusionar a los argentinos en las naciones líderes del mundo tanto en lo social, en lo político y en lo económico.
Finalmente, dentro de la visión y la misión viene un listado de compromisos y que esos van a ser públicos, ya son públicos, el video que hoy pasamos ya tenía una parte. Y quiero destacar que entre los compromisos está el reconocimiento que el trabajo estable es el principal factor del progreso, de la seguridad social y fundamentalmente de la dignidad humana.
También está el compromiso con el pago de los impuestos y el cumplimiento de la Ley. Está el compromiso de la decisión de relacionarse de manera transparente con la comunidad. La necesidad de capacitar y motivar a los RR.HH. y coincidentemente con lo que dijo nuestra vicegobernadora: “Mantener el comportamiento ético y moral “. Allí están insertos los valores.
IDEA ha fundado recientemente la División de Responsabilidad Empresaria que ya está trabajando a todo trapo.
Y ahora sí, para cerrar, hay que soltar lo que uno siente. Lo que uno percibe, reitero, por lo menos yo, como ciudadano argentino, casi a nivel igual o superior al de vicepresidente de IDEA, y dejar ver las percepciones para darnos cuenta que los valores, las conductas y los intangibles, así como los comportamientos colectivos, son los que pueden generar realmente el gran cambio que estamos esperando de la Argentina. La Argentina sale por arriba, para adelante, avanzando sin temor, con el manejo de los recursos intangibles, sin despreciar el manejo de los tangibles.
Creo que la búsqueda de acuerdos esenciales e integradores entre sectores privados y públicos son el buen camino para la construcción de un desarrollo sostenible y con inclusión. Nuestra Argentina no tiene, como esbozara hace dos siglos, nuestro Himno Nacional, ni coronada su sien de laureles, ni tampoco a sus plantas rendido un león. Pero tiene el enorme músculo en su gente. La capacidad latente de Concordia, los sueños de recuperar para siempre el orgullo de ser argentinos que es talento indiscutible de todos sus hijos. Es de esperar que el Dios de todos, y cada uno de los que habitamos en nuestra tierra, nos ilumine sin exclusiones, con una potente luz que nos conduzca por el sendero que permita construir de la mano de la sensatez, la prudencia, el sentido común y la cordura, los acuerdos permanentes sobre los que se asientan la concordia, la paz y la voluntad irremplazable de reconciliación y la amalgama constante con los valores.
Todo lo que hemos propuesto no es factible sin estas columnas básicas. Hoy más que nunca la disposición para el acto de contrición, sincero, no ya con el rígido índice apuntando a lo ajeno, sino con el pulgar sobre el pecho propio, es un acto de grandeza indispensable para la reparación del tejido social, que nos debe comprender absolutamente a todos sin exclusión ninguna, reitero, A TODOS SIN EXCLUSIÓN NINGUNA.
Voy a dar límites en el esfuerzo para comenzar a enhebrar los consensos que nos permitirán rescatar el noble trabajo, la verdadera dignidad del hombre. Abandonando el cortoplacismo, abrazando una visión de largo plazo con la confianza entre nosotros mismos, obviamente recuperando la confianza en nosotros mismos como motor y pegamento indispensable de todas nuestras construcciones.
Todos los desarrollos a nivel mundial y en particular en la Argentina, deben contener importantes ingredientes antropocéntricos. Cada día vamos a ser más antropocéntricos. ¿Qué quiere decir? Centrados en el bien común mirando al hombre.
Qué pasa con todo esto, no? Parecía raro. A alguno le puede parecer un sentimiento utópico. Estuve leyendo en estos últimos días, teorías sobre las utopías. A lo largo de la historia del mundo las utopías han implicado nada más y nada menos, que una enorme voluntad de trascender lo existente. Quizás el aspecto más importante y común de las manifestaciones utópicas es la aspiración individual y colectiva a la armonía y al bienestar de la sociedad. Allí tenemos, nuevamente presentes, al capital social y la gente nuevamente.
De allí nuestro enorme desafío.
Vaya entonces como mensaje final la convicción personal que las utopías dejan de serlo, precisamente, ¿saben cuándo? Cuando se constituyen en la única salida!!!!!!! Son los tiempos de volver a tomar la decisión de volver a creer para que en paz, confundidos todos sin distinciones, seremos capaces de cristalizar el volver a crecer.
Y finalizo, dando vuelta el lema del Coloquio. Es imprescindible, todos, todos, para el progreso… Y solo así habrá PROGRESO PARA TODOS:
Muchas gracias.
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